domingo, 25 de abril de 2010

El bosque ardiendo

A SUSANA Y A JUAN



¡Dale de beber de tus aguas
río mío, que se les escapan
las milenarias huellas de sus brotes!

¡No dejes que el espejo de tus suaves lomas
viva de fugaces estrellas;
aunque son bellas, son feroces!

¡Déjate nadar por todos los vivos;
por los que reptan lentos
y por los que flotan veloces!

¡Quítale los colores de la rabia
y mezcla con árbol
los verdores de tu fauna!

¡Duérmelo con la nana que sonara
si tus aguas supieran
su llegada a los brazos de la Madre!

En un abanico de naranjas fuego,
¡Miéntele, ofrécele el oro de su reflejo
a cambio de soles y volcanes!

Bailará estándose cual cuadro terminado
con lo único que él desea pedirte;
¡Dale el amor que nunca le diste!

jueves, 15 de abril de 2010

TIERRA DE NADIE

Diego de los Santos- Tierra de Nadie


domingo, 4 de abril de 2010

Alcazaba cordobesa

De la cal irisada
la pintaron los árabes
en su huida
para agradecerle
por siempre su vida
y sus atardeceres.




sábado, 3 de abril de 2010

La liberación del alma

Raíces de los pensamientos
que detenidos en el viento.

Se tendrán que romper,
y las almas mareadas.

Deberán vomitar nostalgias
y volver a beber de santuarios.

De limpiar pensares de pesares,
santuarios que difuminan.

Los recuerdos que pesan miles,
los recuerdos que pesan cientos.

En la muchedumbre de ideas
que no nacen ni dejan libres.

Otras compañeras que traen soles,
preparadas para satisfacer.

Las preguntas que todo ser humano
debe entender en su baño.

A las orillas del Río del Sosiego,
esas cuestiones que con hambre.

No surgen del paladar espiritual,
el hambre que una vez vacía.

Se recupera el deseo de las luces,
se recupera el deseo del aire.

Ya liberada de su gemela.

Que escupe sollozos por esquinas.

Recuperada la forma perfecta.

Que la esfera define en la naturaleza.

El alma respira y cierra sus ojos

tras un largo viaje entre tinieblas.